Mientras gran parte de la industria europea continúa enfrentando las consecuencias de los choques energéticos y la incertidumbre geopolítica de los últimos años, España destaca como una de las economías con mejor desempeño industrial. Según el análisis de Coface, su producción manufacturera ya supera los niveles registrados antes de la guerra en Ucrania, impulsada por una combinación de diversificación industrial, costos laborales competitivos y una creciente disponibilidad de energía renovable.
Cifras clave
- 43 %: diferencia en los costos laborales por hora frente a Alemania.
- 58 %: participación de las energías renovables en la matriz eléctrica española durante 2024.
Mientras que el corazón industrial de Europa sigue afectado por sucesivos choques energéticos y económicos, la industria española muestra una mayor capacidad de adaptación. Su fortaleza radica en una base de producción diversificada, costos competitivos y un importante potencial energético. El desafío ahora es convertir estas ventajas en mejoras sostenibles de productividad
Laurine PIVIDAL, economista para el sur de Europa en Coface
Una manufactura que avanza mientras otros mercados europeos se desaceleran
Desde 2022, España se ha consolidado como una de las economías con mayor crecimiento de Europa, registrando tasas de expansión entre dos y seis veces superiores al promedio de la Unión Europea.
La manufactura española ha seguido la misma tendencia. Actualmente, la producción industrial ya supera los niveles observados antes del conflicto en Ucrania, algo que todavía no ocurre en economías como Alemania e Italia.
De acuerdo con el análisis de Coface, este desempeño responde en gran medida a una estructura productiva más equilibrada.
Mientras Alemania e Italia mantienen una alta exposición a sectores particularmente afectados por la crisis energética, como:
- Automotriz.
- Metalurgia.
- Maquinaria industrial.
España cuenta con una industria más diversificada y una mayor presencia de sectores de alto valor agregado como:
- Industria farmacéutica.
- Equipos eléctricos.
- Electrónica.
- Industria química.
- Producción de papel y plásticos.
Esta diversificación ha permitido que la producción industrial española mantenga un mayor dinamismo incluso en un contexto económico desafiante.


España 2026 - Producción manufacturera en la eurozona
Costos laborales competitivos: una ventaja que debe protegerse
Uno de los principales factores que favorecen la competitividad de la industria española sigue siendo el costo laboral.
En 2025, los costos laborales por hora dentro de la manufactura continúan siendo significativamente inferiores a los de otras grandes economías europeas:
- 40 % más bajos que en Francia.
- 43 % más bajos que en Alemania.
Esta diferencia permite que España mantenga ventajas competitivas relevantes frente a otros centros industriales europeos.
No obstante, el análisis de Coface advierte que esta fortaleza podría verse presionada en los próximos años.
Entre 2022 y 2025:
- Los costos laborales aumentaron aproximadamente 15 %.
- La productividad real creció menos de 3 %.
Además, gran parte del empleo generado se ha concentrado en actividades de menor valor agregado.
El principal riesgo es evidente: si los salarios continúan creciendo más rápido que la productividad, la competitividad de la manufactura española podría comenzar a deteriorarse.
La energía renovable: una ventaja estratégica para la industria
Uno de los principales diferenciales de España se encuentra en el sector energético.
Gracias al fuerte desarrollo de la energía solar y eólica, el país ha reducido significativamente su dependencia del gas natural para la generación eléctrica.
Actualmente, el gas influye en los precios de la electricidad solo el 15 % del tiempo, muy por debajo de otros mercados europeos.
Esta situación ofrece importantes beneficios para la industria manufacturera, reduciendo la exposición a la volatilidad de los precios energéticos y fortaleciendo la competitividad de sus procesos productivos.
Además, España se ha convertido en uno de los mercados líderes de Europa en contratos de suministro energético a largo plazo (PPAs), concentrando cerca de una cuarta parte de la capacidad contratada en la región.


España 2026 - Precios finales de la electricidad
Para Coface, la combinación de una manufactura diversificada, costos laborales competitivos y una creciente disponibilidad de energía renovable posiciona a España como una de las economías industriales más atractivas de Europa.
A medida que la descarbonización avance y que las empresas busquen procesos productivos más eficientes y sostenibles, el acceso a electricidad renovable competitiva podría convertirse en una ventaja decisiva.
No obstante, para consolidar su posición, España deberá seguir impulsando mejoras en productividad, infraestructura energética y capacidades industriales.
En este contexto, el análisis de Coface concluye que la manufactura española tiene el potencial de convertirse en uno de los motores más importantes de la industria europea durante los próximos años, siempre que logre transformar sus ventajas actuales en crecimiento sostenible de largo plazo.
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