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Análisis de riesgos de junio de 2026: Pausa para hidratarse en el Golfo Pérsico

A medida que Oriente Medio avanza hacia una frágil tregua en las hostilidades, el impacto económico provocado por el conflicto —perturbaciones en las cadenas de suministro globales, inflación y mayores costos logísticos— ya se está extendiendo a la economía mundial, con repercusiones también para Perú y América Latina. En este contexto, Coface ha realizado 8 rebajas de calificación de países y 45 cambios en las calificaciones sectoriales (41 rebajas frente a solo 4 mejoras).

Cifras clave

  • +2,3 %: crecimiento mundial previsto para 2026.
  • -0,6 puntos porcentuales: revisión acumulada de la previsión de crecimiento mundial para 2026 y 2027.
  • 85 USD por barril: precio promedio previsto del petróleo Brent en 2026.

 

Una tregua en las tensiones geopolíticas no significa un regreso a la normalidad

Tras más de 15 semanas de conflicto, la firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán anuncia un período de calma para Oriente Medio, en un entorno regional que sigue siendo frágil. Sin embargo, esta tregua no puede ocultar un hecho clave: la duración e intensidad del conflicto superaron ampliamente las expectativas iniciales y han perturbado profundamente una región estratégica para la economía mundial y el comercio internacional.

El estrecho de Ormuz es una ruta clave para el suministro de hidrocarburos y sus derivados. Muy pocos países —especialmente en el sudeste asiático y la costa oriental de África— han podido evitar estas interrupciones. Cualquier retorno a la normalidad, si es que llega a concretarse, tomará tiempo y seguirá afectando el riesgo empresarial global.

 

La economía mundial se mantiene, pero se está desacelerando

Hasta ahora, la economía mundial ha absorbido parte del impacto gracias a la acumulación previa de inventarios y a ajustes en la demanda. Sin embargo, esta capacidad de resistencia está llegando a su límite.

Las paradas de producción en determinados sectores, el retorno de las presiones inflacionarias y el endurecimiento de las condiciones financieras ya son señales evidentes de esta situación. Al mismo tiempo, los gobiernos cuentan con un margen cada vez más reducido para sostener la actividad económica y proteger los ingresos de empresas y familias.

En este escenario, Coface revisa a la baja sus previsiones de crecimiento global a 2,3 % para 2026 y 2,5 % para 2027, lo que representa una reducción acumulada de 0,6 puntos porcentuales en dos años.

 

Las cadenas de suministro vuelven a estar bajo presión

El cierre virtual del estrecho de Ormuz —145 embarcaciones transitaron por la zona en mayo frente a más de 3.300 un año antes— ha afectado el transporte marítimo internacional y ha vuelto a poner bajo presión las cadenas de suministro.

Las empresas ya reportan mayores tiempos de entrega, incremento de costos logísticos y los primeros indicios de escasez de insumos. Esto está llevando a muchas compañías a aumentar sus inventarios preventivos, generando una mayor presión sobre el flujo de caja, el capital de trabajo y los márgenes de rentabilidad.

En este contexto, se espera que las insolvencias empresariales continúen creciendo durante este año (+6 % a nivel mundial), con aumentos especialmente marcados en economías como Estados Unidos, Francia y Japón.

 

Impacto por regiones: una crisis global con efectos diferentes

Aunque el impacto es mundial, su intensidad varía significativamente entre regiones.

  • Oriente Medio: Los países del Golfo han sido los más afectados debido a su fuerte dependencia del estrecho de Ormuz, registrando importantes contracciones económicas.
  • Europa: El aumento de los precios de la energía y la incertidumbre prolongada están debilitando la demanda interna. Para la zona euro se prevé un crecimiento de apenas 0,7 %.
  • Estados Unidos: La inflación vuelve a acelerarse, pasando del 2,4 % en febrero al 4,2 % en mayo, afectando especialmente el poder adquisitivo de los hogares de menores ingresos.
  • Asia: El panorama es mixto. Mientras algunos sectores mantienen un desempeño sólido —como los semiconductores en Corea del Sur, cuyas exportaciones han aumentado 153 % desde inicios de año— otros enfrentan márgenes cada vez más reducidos.
  • América Latina: El impacto se refleja en el repunte de la inflación y en políticas monetarias más restrictivas. Este contexto representa un desafío para la gestión de riesgos financieros y empresariales en países de la región. Un ejemplo es Brasil, donde la tasa de interés de referencia alcanza el 14,5 %.

 

Jean-Christophe Caffet, Economista Jefe de Coface 

La tregua en las hostilidades en Oriente Medio es una noticia positiva, pero no debe ocultar el principal desafío: las disrupciones que ya están en marcha seguirán afectando la actividad empresarial, los ingresos y el empleo

Un total sin precedentes de 41 rebajas de calificación sectorial en 19 países evidencia el alcance global de este conflicto. Sus consecuencias sobre el comercio internacional, las cadenas de suministro y la rentabilidad empresarial continuarán ejerciendo presión durante los próximos meses.

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