El motor del crecimiento debería tener una base más amplia, con el consumo interno y el gasto público como pilares de apoyo
Se prevé que la economía danesa mantenga su trayectoria de crecimiento estable, aunque con un cambio en sus principales motores de crecimiento. Se espera que el sector farmacéutico, que ha sido el principal motor del crecimiento en los últimos años, experimente una desaceleración en 2026 y 2027, tras varios años de resultados excepcionalmente sólidos. Sin embargo, el sector privado nacional en general debería beneficiarse de una reducción gradual del impuesto de sociedades. Además, se espera que la inflación estable, debido a la reciente reducción del recargo energético, respalde el consumo de los hogares. Nuevas rebajas fiscales, incluida la supresión del tramo superior del impuesto sobre la renta y la eliminación del tramo medio-bajo, deberían, junto con el crecimiento de los salarios reales y un mercado inmobiliario que sigue siendo sólido, proporcionar un apoyo adicional al poder adquisitivo de los hogares. Es probable que este efecto se vea reforzado por el elevado nivel de ahorro acumulado de los hogares.
La política monetaria también desempeñará un papel importante. Se espera que el Banco Nacional de Dinamarca siga, en líneas generales, la orientación de la política del BCE, con tipos de interés que se mantendrán sin cambios en el futuro previsible y la posibilidad de una relajación a finales de 2027. Sin embargo, la reciente volatilidad de los mercados podría hacer que los bancos se mostraran más cautelosos a la hora de conceder crédito, especialmente a las pequeñas empresas. A pesar de ello, se espera que un nuevo aumento del gasto público proporcione un apoyo adicional a la demanda interna y contribuya a sostener la actividad económica. En general, aunque es probable que el sector exterior resulte menos favorable que en los últimos años, las condiciones internas favorables deberían permitir que la economía danesa se mantenga resistente a lo largo de 2026 y 2027.
Se prevé que las insolvencias empresariales se mantengan relativamente estables en 2026 y que sigan siendo contenidas en 2027. Si bien la mejora de la demanda interna debería respaldar al sector privado, el entorno exterior sigue siendo complicado, sobre todo a la luz de las recientes perturbaciones y la incertidumbre actual. Estas perspectivas se ven condicionadas además por un entorno de exportación frágil, lastrado por las tensiones geopolíticas. En consecuencia, es probable que las insolvencias se concentren en los sectores más vulnerables, especialmente entre las industrias pesadas orientadas a la exportación.
Saldos presupuestarios positivos a pesar del aumento del gasto público
Las perspectivas para 2026 y 2027 reflejan una situación fiscal que sigue siendo sólida. Sin embargo, se prevé que el aumento del gasto público, incluido el incremento del gasto en defensa, reduzca el saldo público hasta acercarlo a cero. Aun así, el saldo debería seguir siendo superavitario, ya que se prevé que los ingresos fiscales sigan aumentando gracias a los sólidos niveles de empleo, a pesar de los recortes fiscales previstos. Se prevé que la deuda pública de Dinamarca se mantenga baja y, en términos generales, sin cambios según los estándares internacionales, lo que refuerza la sólida sostenibilidad de la deuda del país.
También se prevé que la balanza por cuenta corriente de Dinamarca se mantenga positiva en 2026 y 2027, respaldada por las sólidas exportaciones de bienes y servicios. Sin embargo, tras varios años especialmente sólidos, es probable que el superávit se reduzca ligeramente a medida que se modere la demanda externa y persistan las incertidumbres globales. Si bien las grandes empresas multinacionales seguirán contribuyendo a las fluctuaciones periódicas, los sectores exportadores daneses, estructuralmente competitivos —entre los que se incluyen los productos farmacéuticos, los alimentos y la energía—, deberían garantizar que la balanza por cuenta corriente se mantenga, en general, en una posición sólida.
Estabilidad interna, pero las tensiones globales siguen afectando a Dinamarca
El panorama político en Dinamarca se mantiene relativamente estable tras la formación de un nuevo Gobierno a mediados de 2026. La coalición de centroizquierda está formada por los socialdemócratas, el Partido de la Izquierda Verde, los Moderados y el Partido Social-Liberal. Las próximas elecciones generales deberán celebrarse a más tardar en marzo de 2030. Aunque las negociaciones para formar la coalición fueron prolongadas, el Gobierno ha seguido, en líneas generales, una agenda equilibrada, combinando la reducción de los impuestos sobre la renta y de determinados tipos del IVA con medidas como la congelación de ciertos umbrales fiscales, el aumento de los impuestos de sucesiones sobre los bienes de gran valor y el ajuste de la deducibilidad de los intereses y otras disposiciones fiscales.
El renovado interés de la Administración estadounidense por Groenlandia ha reavivado el debate en Dinamarca sobre el futuro del Reino de Dinamarca, compuesto por Dinamarca, Groenlandia y las Islas Feroe. No obstante, las elecciones de 2025 en Groenlandia pusieron de manifiesto un apoyo continuado a la permanencia en el Reino. Tras un período de tensiones crecientes entre Estados Unidos y el Reino de Dinamarca sobre el futuro de Groenlandia, ambas partes participan ahora en un grupo de trabajo destinado a definir su futura relación, incluida la posible ampliación de la presencia militar estadounidense en Groenlandia.

Alemania
Suecia
Estados Unidos
Holanda
Noruega
China